Siempre me he puesto a pensar en que posición real estaba Ratzinger cuando era "Papa", a pesar que lo que si sabemos que fue parte del motín intelectual en la subversión durante el Concilio Vaticano II por su espíritu y mentalidad modernista , ya que fue un perito teológico importante en las reformas junto con KarlRahner, Hans Kung, Wojtyla , Ives Congar , etc, etc. También ahora después de su renuncia lo veo con anhelo vago de arrepentimiento ( tal vez ) sobre lo que sabe o tal vez hizo o permitió según su responsabilidad en contra de la Iglesia de Cristo por el cual fue elegido para defenderlo , bueno Dios lo juzgue con misericordia o con justicia implacable.
Buscando entre mis documentos hallé este artículo interesante sobre un tema candente, la infabilidad papal.
Escribe el card Ratzinger en su libro Introduzione allo spirito della liturgia (Introducción al
espíritu de la Liturgia) (ed San Paolo).
<<Tras el Concilio Vaticano II se
generó la impresión de que el Papa podía hacer
cualquier cosa en materia de
liturgia… Así fue como desapareció, en
grandes zonas de la conciencia
difusa de Occidente, la noción de
la Liturgia como algo que nos precede y que no se puede ser “hecho” a nuestro
antojo. Pero de hecho, el Concilio Vaticano I* no pretendió definir en absoluto al Papa como un monarca absoluto,
sino, por el contrario, como el garante de la
obediencia a la Palabra
trasmitida: su potestad se liga a la Tradición
de la fe, lo que rige también en el campo Litúrgico (…). La autoridad del Papa no es
ilimitada: está al servicio de la Santa Tradición] (pág. 162).
Al canciller
Bismarck, quien había afirmado que el concilio Vaticano I* había hecho del Papa un déspota
al definir la infalibilidad pontificia, los obispos alemanes le
respondieron lo siguiente en una
declaración colectiva de enero- febrero
de 1875:
1)El Papa está sometido al
derecho divino y se halla atado al ordenamiento que Jesucristo dio a su
Iglesia.
2)La<<
Iglesia católica no es, por cierto, una sociedad en la que se admita el inmoral y despótico
principio según el cual la obediencia a las órdenes del superior
exime de toda responsabilidad personal>>.
3)<< La
infalibilidad es una propiedad que se refiere exclusivamente al magisterio
=========================================
Si el Señor os manda grandes
tribulaciones, es señal manifiesta de que tiene
sobre vosotros grandes designios
y quiere que os hagáis santos. ¿Quieres llegar a ser un gran santo? Ruega a Jesús que te haga
sufrir mucho, porque no hay madera más apta para encender y conservar el fuego del amor divino que el madero de la
cruz.
San Ignacio de Loyola
=========================================
supremo del
Papa y este (…) se liga al
contenido de la Sagrada Escritura y de la Tradición, como también a las
definiciones formuladas ya por el magisterio
eclesiástico>>.
Pio IX alabo a los obispos
tudescos por dichas <<excelentísimas declaraciones>>, que
defendían << el sentido genuino del concilio Vaticano I* >> contra
distorsiones peligrosas, y las hizo suyas al declarar. <<Pio IX, Acta 1/
VII, 40; AAS 8 (1874- 75), 301-305, ivi 303 DH, 3114 ss.). Pero si las
cosas son así – y así son,
en efecto- ¿no sería ya hora de empezar
a corregir todo lo que se ha hecho contra la Santa Tradición a partir del Vaticano II, y no solo en el ámbito de la
liturgia?
Observator
FUENTE: SI SI NO NO , AÑO
XII, n. 122 REVISTA CATOLICA ANTOMODERNISTA SEPTIEMBRE 2002
Y si lo dijo Ratzinger siendo un modernista velado como supuesto tradicionalista hasta la confusión , sabía muy bien sobre la crisis de la Iglesia... pero hoy tenemos a Bergoglio ...y esto es otra historia.
Hoy podemos descubrir del porque Monseñor M. Lefebvre se puso en pie de lucha contra los enemigos de la fe , sus ojos vieron en desmedida la acción del poder de las sombras una guerra espiritual de dimensiones catastróficas, pues este Obispo se dio cuenta de la lid que se desprendió desde aquel maligno ángel caído hostilizó su odio contra la Iglesia de Cristo desde siglos. Vi que este texto interesante desarrolla de como describe la malicia masónica que en sus registros llevan la firma no muchos hombres iscariotes de la Iglesia traidores a todo magisterio divino revelado.
"Yo estoy convencido de que esto se va a descubrir cada vez más; que hay dentro del Vaticano una logia masónica, ni más ni menos. Eso se va a descubrir tarde o temprano: se publicarán los nombres, su pertenencia masónica y sus grados; no puede ser posible de otro modo. Ellos hacen muy bien el trabajo en las logias como para que no sean, por lo menos, el soporte de éstas. ¡Esto no puede ser posible!
Podemos ver que esto sucede en todos los ámbitos. No puede ser posible que el Papa inspirado y sostenido por el Espíritu Santo y por las palabras de Nuestro Señor Jesucristo pueda hacer una cosa semejante. ¡Esto no es posible, es incompatible!
Esta destrucción de la Iglesia, esta destrucción del Reino Social de Nuestro Señor Jesucristo, esta destrucción de la Fe Católica, está presente en todos los ámbitos: en los catecismos, en las universidades, en las escuelas católicas, en las congregaciones religiosas, en los seminarios, por todas partes por donde se mire. Se trata de la destrucción sistemática de toda la Iglesia, buscada por las reformas que han seguido al Concilio Vaticano II; porque es este Concilio el que ha permitido hacer estas reformas, son ellos quienes han hecho las reformas, es el Concilio Vaticano II en términos inequívocos el que ha permitido lanzarse a hacer reformas.Esto es lo que han querido, y el Vaticano II ha sido el trampolín que ha permitido todo eso.
Entonces puede decirse, en efecto, que no es posible que un Papa pueda hacer algo así, y que en consecuencia quien lo haga no es Papa. Es un razonamiento. No digo que eso sea cierto. Yo planteo varias hipótesis y ésta puede ser una hipótesis válida. Puede ser que sea descubierta, no lo sé. En mi opinión esto no es claro aún. ¿Y si algún día se descubriera? Estas son cosas que no son imposibles. Ya ha habido apariciones que lo han dicho, apariciones reconocidas por la Santa Sede: Fátima, La Salette, que decían que el demonio subiría a lo más alto de la Iglesia; si es la cima, no lo sé. Si sube hasta allí, o si va hasta el Papa o hasta aquel que se dice Papa, no lo sé; pero no es una cosa imposible. Los teólogos han estudiado el problema para saber si es posible que un Papa sea hereje y pueda ser excomulgado, y en consecuencia, todos sus actos fueran declarados ilegítimos e inválidos.
Si, hipotéticamente, no lo sé, se descubre que el Papa está inscrito en una logia masónica antes de su elección, él estaría excomulgado y su elección sería inválida. Él no podría ser Papa y nosotros tendríamos un Papa que no es Papa. Esto es posible. No digo que eso sea así, pero en la situación en la que estamos uno busca soluciones. Nos encontramos frente a un problema casi sin solución; quiero decir desde el punto de vista teológico. Entonces buscamos soluciones.
Se quiere destruir todos los Estados Católicos, no se quiere más el Reino de Nuestro Señor, y que la Iglesia se preste a todas estas operaciones gigantescas y demoníacas es incomprensible, es algo realmente horroroso, espantoso.
Como consecuencia de todo esto, tengo la convicción absoluta de que son las ideas masónicas las que han entrado al interior de la Iglesia durante el Concilio. El Concilio ha sido equívoco. Ellos han cubierto todo muy bien. Podemos ver que hay textos que son muy fuertes. Podemos ver en Gaudium et Spes cosas que son absolutamente insensatas; por ejemplo, la independencia de la cultura profana. Hay todo un capítulo de la cultura en Gaudium et Spes que dice que la cultura profana es independiente de la religión. De nuevo el Reino de Nuestro Señor no se extiende a la cultura, el hombre puede liberarse de la ley moral cuando hace arte o cosas semejantes; es la liberación, siempre la liberación de Nuestro Señor Jesucristo, y esto se ha aplicado a todo.
Cuando el Cardenal Suenens dijo en una reunión con 150 teólogos que el Concilio es el 1789 de la Iglesia*, eso es un síntoma, ¡es claro!
Yo sufro cuando veo sacerdotes amigos nuestros que son muy educados y amables diciendo que no hablen mal del Concilio; de las reformas, de las interpretaciones, de lo que quieran, pero no del Concilio. ¡Por favor! Es en nombre del Concilio que hacen las reformas, todas las reformas son públicas. Cuando hablan de la reforma de la misa, cuando hablan de la reforma de la liturgia en nombre de tal o cual constitución o declaración, cuando la transforman en política, lo hacen en nombre de la libertad religiosa. No hay ninguna duda para ellos. Puede ser que no para todos.
Es el Concilio el que ha querido todas esas cosas. Son ellos los que han hecho el Concilio.
Son ellos los que lo han controlado. ¿Cómo puede pensarse que se publique en todas partes -ya se ha visto en algunas revistas de Alemania e Italia- el pedigree masónico del Cardenal Lienart? En la revista “Chiesa Viva”, revista muy moderada, uno diría de pensamiento católico, se han publicado fotos en Roma mostrando su pertenencia a los diferentes grados, su paso de un grado a otro, las logias a las cuales ha pertenecido. He aquí un hombre que ha dirigido prácticamente el grupo liberal del Concilio y que ha dominado el Concilio. Y estos eran los amigos del Santo Padre, ¡hay que decir las cosas como son !
Los Cardenales Liénart, Frings, Alfrink, Suenens, eranlos amigos del Santo Padre. El Cardenal Döpfner fue quien los nombró moderadores del Concilio, no se puede decir lo contrario. Si el Santo Padre lo lamenta o no, no lo sé, yo no estoy en su puesto, pero en todo caso es un hecho que esos eran los amigos del Santo Padre y nosotros hemos sido unos rechazados del Concilio; se puede decir, nosotros que hemos defendido la tradición, los 250 que defendían la tradición, nos hemos quedado prácticamente huérfanos, nunca tuvimos voz delante del Santo Padre.
El Cardenal Larraona ha hecho toda una carta que yo tengo y que quisiera publicar pronto con la respuesta del Santo Padre en el momento del Concilio, acerca de su punto de vista sobre la colegialidad, mostrando el peligro de la colegialidad, que es una democratización del episcopado evidentemente muy peligrosa. El Santo Padre ha respondido: “yo no comprendo, no sé lo que quiere decir con eso, en fin y a pesar de todo, la mayoría del episcopado está a favor“.¿Qué significa esto? ¡Esto es espantoso!
El Cardenal Larraona fue perseguido por el Santo Padre y murió de tristeza, perseguido como el Cardenal Ottaviani, que fue retirado y debe estar muriendo de tristeza con todo lo que está pasando. Igualmente el Cardenal Palazzini, que fue nombrado también para alejarlo de la congregación del clero.
Todos aquellos que son tradicionalistas son separados de sus funciones, y desafortunadamente tengo que decir que hay cardenales amigos que me dicen: “Espere, calle, esto va a cambiar. ¿Por qué debe usted manifestar su desaprobación si en este instante usted está detrás de su escritorio?; no es difícil esperar dos o tres años y después esto cambiará. Usted está tranquilamente en su despacho de Presidente de la firma apostólica”. Y mientras tanto un millón de almas se pierde, las almas van al infierno a causa de este abandono de los Cardenales y Obispos, incluso de los tradicionalistas que no dicen nada; como Monseñor Graber, que me ha escrito hace quince días diciéndome: “Monseñor, por favor acepte el Nuevo Ordo, se lo pido, no se resista, es muy grave, usted mismo se está colocando fuera de la Iglesia”. Yo le respondí diciendo: “Si yo juzgo según sus palabras que me piden silencio, usted que es mucho más severo que yo respecto del Concilio, usted que habla de influencias masónicas en el Concilio (yo jamás hablé de esto, sólo hasta ahora porque comienzan a descubrirse las cosas); ¿cómo puede usted hablar de aceptar las reformas del Concilio que usted mismo dice están influidas por la masonería?”. ¡Es inaudito!
Los amigos de siempre me piden someterme, ir a ver al Santo Padre y decir que yo acepto todo, ir a la tumba de San Pedro a hacer una oración y que entonces ya veré cómo todo se arregla. Como me ha dicho monseñor Benelli:“Monseñor, usted firma y dice que se ha equivocado y que usted acepta todas las reformas postconciliares, que usted acepta todas las directivas de Roma, que usted acepta la nueva misa, -entonces el puso en mis manos un misal del Novus Ordo-, y que usted acepta llevar consigo a todos los adeptos que lo siguen”, a lo que yo le respondí que yo no tengo adeptos, ellos no me siguen, ellos están en la misma situación que yo. Ellos encuentran una situación intolerable en la iglesia, situación que es inaceptable. Nosotros no vamos a perder la fe, no vamos a volvernos protestantes.
Entonces todo el mundo reacciona. Evidentemente ellos encuentran un obispo, un seminario, algo así como un faro en el camino. La gente que piensa un poco como nosotros se reagrupa en Ecône, que se ha vuelto un signo. Pero no soy yo que los ha hecho pensar así, ellos son lo suficientemente inteligentes para saber que no pueden someterse a lo que pasa actualmente en la Iglesia.
Nosotros vemos que lo que nos viene de Roma actualmente está envenenado, que pasa algo grave y que quieren reducir nuestras almas a la nada y perdernos; nosotros no lo queremos, no queremos una religión universal,no queremos una religión sincrética, no queremos una religión mitad masónica y mitad sentimental que uniría a todos los hombres de todas las religiones, no lo queremos a ningún precio."
Conferencia de Monseñor Lefevbre dada a la Asociación San Pío V en febrero de 1976, cuya grabación fue confiada al Padre Guépin
Lo que publicaron no solo este periódico , sino muchos medios de comunicación alardearon con magnifica hipocresía jacobina contra Monseñor M. Lefebvre , haciendo creer al mundo que el Obispo ha desobedecido a la Iglesia. Esto ocurría durante el pontificado de Juan Pablo II. La progresía eclesiástica enemigos de la ortodoxia católica en sus contentos pronto darían paso exitoso y modernista, y además de torpe jurídico-doctrinal celebrando la "excomunión" de la Iglesia pos-conciliar al Obispo de Econe.
Pensamientos y enseñanzas
VÍDEOSOBRE LA INFILTRACIÓN MASÓNICA
Así trabajan las logias masónicas tanto para dominar el mundo político, cultural como el religioso. Quede como reflexión para alguien que se jacta de católico , por lo menos se le pida que estudie su propia fe y descubra al enemigo acertadamente a quien enfrentamos.
Hace tiempo quería dar una fugaz explicación del porque en muchos grupos de oración serios (al menos eso creo) terminan en trifulcas entre líderes , ofuscación de sus líderes contras sus subordinados, complots de toda índole , corrupción de comunidades, todo caso a veces sin motivos lógicos , y en el mundo del clerosacerdotes contra otros sacerdotes o entre obispos de un bando y otro haciendo que la Iglesia universal este oscurecida y colapse en los aspectos más relevantes.
Desconocemos la acción del poder de lo oculto.
En este artículo*, me centraré, principalmente en un espíritu
que es muy común y que se encuentra especialmente en los círculos religiosos,
pero también en las oficinas, en las familias y en el círculo de amistades. Uno
puede detectarlo fácilmente si uno conoce su comportamiento. Es un
producto de la carne que abre la puerta a un espíritu maligno. Es el
comportamiento que opera a través de una persona para ejercer el control a
través del uso de tácticas manipuladoras, dominadoras y amenazadoras.
Cuando
está en la Iglesia es para perturbar el Fluir del Espíritu.
El diablo odia el Flujo Profético de Dios porque el
ministerio profético requiere arrepentimiento y corta al maligno sin
compromiso. El profeta siempre habla contra Jezabel. Adicionalmente, las
palabras proféticas vienen con poder creativo, el cual vuelve indefenso al
enemigo. Hay tal significado en el hecho de que Jezabel quería destruir a
Elías.
El espíritu de Jezabel odia la voz profética y sin
compromiso. No puede cumplir sus planes con un profeta alrededor. Sin embargo,
no hablaré de la Reina Jezabel casada con el Rey Ajab, de quien toma su nombre,
ya que no puede leer las Escrituras y conocer su historia. Yo sólo escribiré
acerca de su espíritu.
Los espíritus Jezabel tienen una personalidad que ha sido
formada por pensamientos demoníacos controladores. Por lo tanto, la persona
debe estar dispuesta a encarar implacablemente la verdad y estar dispuesta a
dejar que Dios crucifique su carne. La carne y sus patrones deben estar sujetas diario al Espíritu Santo, en orden de que la persona, permanentemente sea
liberada.
Jesús advirtió a la Iglesia en Tiatira acerca de este espíritu diabólico llamado Jezabel.
El objetivo de Jezabel es silenciar a los
profetas de Dios porque al hacerlo, destruye el testimonio de Jesús, el cual es
el Espíritu de Profecía.(Apocalipsis 19,10). Éste te aleja de la verdad y de
las Palabras de nuestro Señor dadas a nosotros para el beneficio de Su Iglesia,
para detectar lo que no viene de Dios.
Experto en imitar a Dios, puede seducir a muchos fieles lejos
de la verdadera revelación profética que es dada por la Gracia de Dios. Ya que
un espíritu Jezabel falsifica la unción profética en dones, llamado y
autoridad, un líder profético se convertirá en el blanco de un espíritu
Jezabel, así como la Iglesia, en la cual la profecía se tiene en gran estima.
Una Iglesia profética y sus líderes deben darse cuenta que si
el espíritu de Elías va a regresar, también lo hará su espíritu opuesto, el
espíritu de Jezabel.
*Libro consultado , "Cuidado con el espíritu de Jezabel".
Desde muchos años , en mi tarea revisionista sobre la historia oficial del Vaticano II , dejó desde allí para futuras generaciones un sin sabor sobre el sentido de ser católico en la Iglesia, como sabemos estamos encaminados ya por malicia o por ignorancia ahondar esta crisis gravísima de fe que nos tiene sucumbidos hacia el abismo que denotamos con mucha seguridad todo fue un complot de los enemigos capitales de Cristo que no terminarán de hacernos daño hasta la aparición del Anticristo y la derrota de este con la venida de Nuestro Señor con gloria y majestad.
Aquí halle una interesante entrevista a la Dra. Alice von Hildebrand * que me he permitido publicarla en este blog dándole una calificación y además es de suma importancia como necesaria para un análisis crítico sobre las causas y consecuencias del conflicto emprendidas por emisarios de satanás en la tierra y los hijos de la Iglesia militante.
*La Dra. Alicia von Hildebrand es conferencista, filósofo, y un autor de renombre internacional, que trabaja actualmente como anfitrión en la red de televisión de la madre Angelica EWTN, y ha dado una conferencia extensamente en Europa occidental, Canadá, los ESTADOS UNIDOS, Venezuela, Colombia, y México. Ella es profesor Emerita de filosofía en el Hunter College of the City University of New York, en donde ella enseñó por más de treinta años, y actualmente de servicios como administrador para la Franciscan University of Steubenville, OH. Ella también ha enseñado en los catechetical institutes in Arlington, VA, y Dunwoodie, NY, así como en el Thomas More College in Rome y la Franciscan University of Steubenville, OH, en donde ella recibió el Doctorado Honoris Causa. La Dra. von Hildebrand ha escrito muchos libros extensamente aclamados de una perspectiva católica tradicional, incluyendo: El alma de un león: Vida de Dietrich von Hildebrand, una biografía cariñosa de su marido difunto; Por Love Refined: Cartas a una novia joven; Por Grief Refined: Cartas a una viuda; y recientemente el privilegio de ser una mujer.
(Primera parte)*
¿Cuándo comenzó Ud. a
percibir que algo andaba mal en la Iglesia? “En Febrero de 1965 estábamos con mi marido en Florencia, aprovechando el
año sabático. Dietrich estaba leyendo un libro y de pronto lo escuché
sollozar. Como tenía problemas cardíacos, pensé que algo andaba mal y corrí
para ver qué pasaba. Lo encontré con los ojos llorosos y con una revista en
la mano. Le pregunté que pasaba y me dijo que acababa de leer un artículo que
para él era prueba de que el diablo había entrado en la Iglesia. Debo decir que
mi marido ya se había dado cuenta, muchos años atrás, de que se estaba
perdiendo el sentido de lo sobrenatural, pero que la belleza y la sacralidad
de la liturgia tridentina habían ocultado el fenómeno. por lo menos hasta el
Concilio. Además, tenía en claro que después de la condenación de San Pío X, los
modernistas habían pasado a la clandestinidad, adoptando técnicas mucho más
sutiles de infiltración. Sobre este asunto, escribió The Devastated Vineyard,
(La Viña devastada), señalando que el Vaticano II había sido como un huracán
para la Iglesia.(1)
Con la pérdida del sentido de lo sobrenatural, también se perdió la
necesidad del sacrificio El Vaticano II provocó que muchos obispos y
sacerdotes dijeran que la Iglesia tenía que adaptarse al mundo. Grandes Papas
como San Pío X afirmaban exactamente lo contrario: el mundo debía adaptarse a
la Iglesia.
¿Entonces Ud. cree que la acelerada pérdida del
sentido de lo sobrenatural no es un accidente en la historia?
De
ninguna manera y mi marido opinaba igual que yo: en la Iglesia se había
verificado, durante la mayor parte del siglo XX, una infiltración sistemática
de los enemigos diabólicos. El era optimista por naturaleza, pero durante los
últimos años de su vida, a veces la tristeza lo consumía: “Han destruido la
Santa Esposa de Cristo”, solía repetir, refiriéndose a “la abominación del
lugar santo”, de que habla el profeta Daniel.
El Papa Pío XII lo denominaba a
su marido como el Doctor de la Iglesia en el siglo XX. Con ese título ¿no
podía tener acceso al Papa Pablo VI para expresarle sus temores?
Fue lo que hizo. Nunca olvidaré la audiencia privada que tuvimos con Pablo
VI, el 21 de junio de 1965, poco antes de que terminase el Concilio. El Papa
nos recibió de pie y en cuanto mi marido empezó a suplicarle que condenase
las herejías que desembozadamente se manifestaban, lo interrumpió bruscamente,
diciéndole “¡Escríbalo, escríbalo!”. Pocos momentos después, mi marido, por
segunda vez, le insistió sobre la gravedad de la situación, recibiendo la
misma respuesta. El Papa estaba sumamente incómodo y pocos minutos después
hizo un gesto a su secretario, el P.Capovilla, para que nos trajese rosarios
y medallas, señal de que la audiencia había finalizado.
Cunado volvimos a Florencia, mi marido escribió un largo documento -aún
no publicado- que fue entregado a Pablo VI en septiembre de 1965, el día
anterior a la última sesión del Concilio. Releyéndolo cuidadosamente, le dijo
a su sobrino Dieter Settler, entonces embajador alemán ante la Santa Sede,
que el documento era “un poco duro”. Razón no le faltaba: había pedido una
clara y completa condenación de todas las declaraciones conciliares
heréticas.
¿Supongo que Ud. se
dará cuenta, de que al hablar de infiltración, muchos pondrán los ojos en
blanco, exasperados, diciendo ¡No queremos oír hablar de conspiraciones! Yo solamente puedo hablarle de lo que conozco. Es de público conocimiento,
for ejemplo, que Bella Dodd, la ex comunista reconvertida al catolicismo, se
refirió expresamente a la infiltración comunista en los Seminarios. Ella nos
contó que cuando era miembro activo del Partido, tenía frecuentes contactos
con no menos de cuatro cardenales que trabajaban para el comunismo.**
Muchas veces escuché decir en los EE.UU. que “los europeos olíamos
conspiraciones en todas partes”. Pero desde el principio, el Maligno ha
conspirado contra la Iglesia, tratando de destruir la Misa y de socavar la
creencia en la Presencia Real de Nuestro Señor en la Eucaristía. Este es un
hecho innegable y absolutamente real.
Por otra parte, como europea que soy, tentada estoy de decir que muchos
estadounidenses son ingenuos y como no saben mucho de historia, suelen ser
prisioneros de la ilusión. Rousseau tuvo mucha influencia en este país.
Cuando en la Última Cena Nuestro Señor les dijo a sus apóstoles que uno de
ellos lo traicionaría, se quedaron desconcertados. Judas había hecho su juego
tan arteramente que nadie sospechaba de él. Un conspirador astuto y avezado
sabe como ocultar sus propósitos, dando muestras exteriores de ortodoxia.
*La Doctora Alice Jourdain (Bruselas 1923- ) fue alumna y luego esposa de
Dietrich von Hildebrand (1899-1977),uno de los mayores pensadores católicos
del siglo pasado, autor de textos fundamentales como Etica cristiana,
Santidad y eficacia en el mundo y El corazón (un análisis de la afectividad
humana y divina) y dos muy importantes sobre el modernismo: El
caballo de Troya en la Iglesia de Dios y la ya mencionada The
Devastated Vineyard, esta última nunca editada en castellano. El
matrimonio escribió juntamente varias obras, entre ellas una admirable: El
arte de vivir. El reportaje fue publicado en The Latin Mass
Magazine (Verano de 2001) y reproducido en Marzo de 2007 por Christian
Order.
** Bella Dodd (1904-1964), nacida en Italia, se llamaba María Asunta
Isabella Visono. Abogada, fue una de las principales dirigentes del Partido
Comunista de los EE.UU., del cual fue expulsada en 1949. Se reconvirtió al
catolicismo en 1951 y luego escribió School of Darkness.
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(Segunda parte) Antes de que yo
comenzase con mis preguntas, Ud. me habló de dos libros muy importantes. ¿Esas
obras tenían documentación probatoria de la infiltración comunista en la
Iglesia?
Los libros que le mencioné aparecieron
en 1998 y en 2000, y fueron escritos por el Padre Luigi Villa, de la diócesis
de Brescia, quien, por expreso pedido del Padre Pío había dedicado muchos años
de su vida a investigar la posible infiltración de masones y comunistas en la
Iglesia. Mi marido y yo lo conocimos al Padre Villa en los años 60.El insistía
que ninguna afirmación suya carecía de fundamentos. Cuando apareció ¿Pablo VI,
Beato? Lo envió a cada uno de los obispos italianos. Ninguno acusó recibo ni
refutó nada de lo que se decía.
En ese libro el
Padre Villa se refiere a las desobediencias de Monseñor Montini ,entonces
Subsecretario de Estado, respecto a las directivas de Pío XII, que tenía clara
conciencia de la amenaza comunista y había prohibido que los funcionarios del
Vaticano anduviesen en tratos con Moscú. Para su consternación, se enteró a
través del Obispo de Upsala (Suecia)que sus órdenes estrictas no habían sido
acatadas. Al principio, se resistía a creerlo ,hasta que le llevaron pruebas
concluyentes de que Montini mantenía frecuentes contactos con los soviéticos.
Entretanto, Pio XII, siguiendo la
conducta de Pío XI, había enviado clandestinamente a sacerdotes para que
reconfortasen a los católicos que vivían tras la Cortina de Hierro. Esos
sacerdotes fueron sistemáticamente detenidos, torturados y asesinados. A otros
los mandaron a los gulags. Fortuitamente se descubrió que en el Vaticano había
un topo: se trataba del jesuita Alighiero Tondi, un estrecho consejero de
Montini. Tondi era un agente de Stalin y su misión era mantenerlo informado
acerca de los sacerdotes que eran enviados a la Unión Soviética. Pero Ud. debe agregar a esto el pésimo
trato que Pablo VI le dispensó al Cardenal Mindszenty, quien no quería dejar
salir de Hungría, después de la revuelta de 1956.El Papa le mandó abandonar
Budapest, pero el Cardenal se refugió en la embajada de los EE.UU. El Papa le
había solemnemente prometido que conservaría el Primado de Hungría hasta su
muerte. Cuando el Cardenal, que había sido torturado por los comunistas, llegó
a Roma, Pablo VI lo abrazó cálidamente, pero acto seguido lo hizo marchar a
Viena. Al poco tiempo, el Cardenal fue depuesto y se nombró en su lugar a otro,
que contaba con el beneplácito del Partido Comunista húngaro. Cuando el
Cardenal murió ningún representante de la Iglesia concurrió al funeral, con
enorme tristeza de los fieles.
Más tarde, el
Padre Villa recibió otra prueba de la infiltración, suministrada por el
entonces Arzobispo (luego Cardenal) Gagnon, a quien Pablo VI le había
encomendado una investigación sobre la infiltración dentro de la Iglesia.
El Cardenal armó un voluminoso dossier,
con muchos datos preocupantes y pidió audiencia con el Pontífice para
entregárselo en mano, petición que le fue denegada. El Papa le hizo llegar un
aviso de que el documento estaría depositado en las oficinas de la Congregación
para el Clero, bajo doble llave. Pero al día siguiente la cerradura fue violada
y el dossier desapareció. El asunto se trató de tapar, pero la prensa se enteró
del robo. Monseñor Gagnon, que se había guardado una copia, solicitó una
audiencia privada con Pablo VI, pero no se la concedió. Entonces decidió volverse al Canadá. Más
tarde, Juan Pablo II lo hizo venir a Roma y le otorgó el capelo.
¿Por qué el Padre
Villa escribió esos libros criticando a Pablo VI?
Debo decirle que el Padre era reticente
en cuanto a su publicación. Pero cuando varios obispos impulsaron la
beatificación de Pablo VI, se decidió a imprimirlos. En definitiva, lo que hizo
fue nada más que seguir las instrucciones de la Curia, acerca de que cualquier
hecho negativo respecto de los candidatos a la beatificación debía ser
entregado a la Congregación respectiva.
Teniendo en cuenta
el tumultuoso pontificado de Pablo VI, y las confusas señales que había dado,
refiriéndose a que el “el humo de Satanás había entrado en la Iglesia”, pero
negándose a condenar oficialmente las herejías; la encíclica Humanae Vitae
-honra de su pontificado - aunque eludió su proclamación ex cátedra; la
promulgación del Credo del Pueblo de Dios en 1968, pero sin ordenar su carácter
obligatorio para todos los católicos; su desobediencia a las órdenes de Pío XII
sobre no mantener contacto alguno con Moscú y su política de apaciguamiento con
el gobierno de Hungría, renegando de la solemne promesa hecha al Cardenal
Mindszenty; su desconsideración hacia la persona del bendito Cardenal Slipyj,
que había pasado 17 años en el gulag y finalmente su actitud con el Cardenal
Gagnon. En fin, todo esto hablaba contra la beatificación de Pablo VI y el
libro del Padre Villa finalmente apareció con el título de Paolo Sesto, Mesto
(Pablo Sexto, el amargo).
Pero el Padre pagó un precio muy duro
por sus dos libros, ocasionándole enormes aflicciones. Es que el común de los
católicos tiene veneración ilimitada por el Pontífice. Pero Nuestro Señor nunca
prometió que tendríamos Papas perfectos. Lo que sí prometió es que las puertas
del infierno no prevalecerían. No olvidemos que, a pesar de que hubo Papas
malísimos, y algunos muy mediocres, la Iglesia fue bendecida con grandes Pontífices.
Ocho de ellos fueron canonizados y varios beatificados, historia triunfal que
no tiene parangón con lo que sucedió en el plano secular.
(Christian Order, marzo de 2007. La última parte de la entrevista
saldrá en el próximo número
(Tercera y última parte)
¿Entonces Ud. tiene un
juicio negativo sobre el pontificado de Pablo VI? Sólo Dios puede juzgar a Pablo VI. Pero no
puede negarse que su pontificado fue complicado y trágico. Bajo su gobierno
fueron introducidos muchísimos más cambios en quince años, que durante todos
los siglos anteriores. Por cierto que es sumamente intranquilizador leer los
testimonios de ex comunistas como Bella Dodd y estudiar los documentos
masónicos del siglo XIX, y también por ejemplo, conocer las actividades de
personajes como el cura apóstata Paul Roca (1). Allí se puede apreciar en toda
su amplitud cómo se cumplieron los objetivos de las logias: el éxodo de
sacerdotes y monjas después del Vaticano II,la aparición de una corriente
teológica con graves errores nunca censurados, el feminismo, la presión para
que se abandone el celibato, la inmoralidad en los clérigos, las liturgias
blasfemas.
Y desde luego
están los tremendos y radicales cambios hechos en la sacra liturgia, junto con
un ecumenismo absolutamente falaz.
Nadie más que un ciego puede negar que los
planes del Enemigo se cumplieran. Muchos se sorprendieron por lo que hizo
Hitler, aunque no mi marido, que había leído concienzudamente “Mein Kampf”.
Pero los dirigentes prefirieron no creer… Pero por más grave que sea la situación,
ningún católico fiel debe olvidar que Nuestro Señor prometió permanecer junto
con su Iglesia hasta el fin de los tiempos. No viene mal una pequeña meditación
sobre el relato evangélico, cuando Cristo dormía, mientras la barca de los
Apóstoles zozobraba, en medio de una feroz tormenta. Aterrorizados los
despertaron y Él les reprochó: ”¿Por qué teméis, hombres de poca fe?” e hizo
que la tempestad cesase de inmediato.
Me doy cuenta por sus
referencias sobre el ecumenismo que a Ud. no le cae nada bien la actitud de
“convergencia” con otras religiones. Antes la Iglesia tenía la misión de
convertir…
Le cuento algo que le causó enorme tristeza
a mi marido .En 1946, enseñando en Fordham, se presentó en una de sus clases,
un estudiante judío que había servido en la Armada durante la guerra. Al
terminar la exposición lo abordó a Dietrich para decirle que él había vivido una
singular experiencia en el Pacífico, contemplando una bellísima puesta de sol.
Ese espectáculo lo llevó a preguntarse sobre Dios. El muchacho venía de
Columbia, donde no encontró la respuesta a su inquietud.
Pero un amigo le
habló de Fordham y del profesor Dietrich von Hildebrand, a cuyas clases empezó
a concurrir regularmente. Al finalizar una de ellas, salieron a caminar juntos
y durante el paseo le contó a Dietrich que muchos profesores, al enterarse de
que era judío, le aseguraron que no tratarían de convertirlo. Mi marido,
estupefacto, detuvo la marcha y le preguntó:”¿Qué le dijeron?”. Al repetirle la
anécdota, Dietrich le aseguró que “iría hasta el fin del mundo, con tal de que
Ud.se haga católico”. Al poco tiempo, el estudiante judío se convirtió e
ingresó a la Cartuja, ordenándose luego de sacerdote.
Ud. pasó muchos años
enseñando en Hunter College.
Así es y le podría hablar de las numerosas estudiantes que se convirtieron,
atraídos por la Verdad. Pero no fui yo quien lo hizo: simplemente recé para ser
un instrumento de Dios y para que Él me ayudase a vivir según el Evangelio. Eso
únicamente se obtiene con la gracia de Dios. Lamentablemente, algunos católicos que se
dicen tradicionalistas, creen que la Verdad es una posesión personal y no un
don de Dios. Semejante actitud los puede conducir al fanatismo. La Fe no es un
juguete intelectual ni tampoco una partida de ajedrez. Deberían procurar
cambiar de postura, sobre todo si defienden la Misa tradicional. Lo que todos
debemos intentar es tratar de ser santos.
Entonces, ¿Ud. cree
que esa es la única solución para remediar la crisis de la Iglesia?
No olvidemos que estamos luchando no sólo
contra la sangre y la carne, sino también contra “Potestades y Principados”.
Esto debería servir para causarnos temor y hacernos redoblar el esfuerzo para
ser santos, y rezar para que la Esposa de Cristo salga de esta crisis espantosa
más radiante que nunca. La respuesta católica es siempre la misma:
fidelidad absoluta a las enseñanzas de las Iglesia y a la Santa Sede, recepción
frecuente de los Sacramentos, rezo del Rosario, lectura espiritual diaria y
agradecer el que hayamos recibido la plenitud de la Revelación. “Gaudete,
iterum dico vobis, Gaudete”.
No quiero terminar la
entrevista sin conocer su opinión sobre la Misa en latín. ¿Sería su
restablecimiento una solución para la crisis?
El diablo odia la misa tradicional, y la
odia porque es la más perfecta reformulación de todas las enseñanzas de la Iglesia.
Y sobre esto Dietrich me dio la clave. Porque, mucho antes del Concilio, los
sacerdotes que la rezaban ya habían perdido el sentido de lo sobrenatural y
trascendente. La recitaban rapidísimo, casi murmurando y sin articular bien las
palabras, señal de que intentaban introducir en la Misa su propia
secularización (2). La misa tradicional no permitía irreverencia alguna y por
eso muchos malos sacerdotes se alegraron cuando se la dejó de celebrar.
(Christian Order, marzo de 2007)
Notas catapúltica: 1 - Paul Roca
(1830-1893).Nacido en Francia, se ordenó sacerdote en 1858 y comenzó a
vincularse con círculos gnósticos y esotéricos. Pese a la suspensión de Roma,
siguió presentándose como si aun fuese miembro de la Iglesia, anunciando el
advenimiento de una “divina sinarquía”, bajo la autoridad de un Papa convertido
al “cristianismo científico y socialista”. (Cfr. La masonería dentro de
la Iglesia, Cruz y Fierro Editores, Buenos Aires, 1968, pp.39-59. El
prólogo es de Julio Meinvielle). 2 - Dietrich von Hildebrand ya había
detectado ese espíritu de secularización, que lo llevó a publicar en 1953 The
New Tower of Babel, obra nunca traducida al castellano.